Shanghái es la ciudad más poblada de China, y uno de los puertos más importantes del mundo. En el centro de la ciudad la densidad de población es muy alta, de 8.265 personas por kilómetro cuadrado, por lo que sentirse solo es imposible.
Si viajas a Shanghái, notarás que tiene un sector importante de industria pesada como maquinaria para la manufactura de textiles y acero; más allá de que su tradición de pueblo portuario también impacte en el tipo de trabajo a desarrollar allí.
Además tiene centros comerciales imponentes que están uno al lado de otro, impresiona ver entrar y salir continuamente tanta gente de ellos. Las calles Huaihai y Nanjing son el núcleo comercial de la ciudad, donde no puedes dejar de consumir ya que la zona está planteada especialmente para eso. Por algo a Shanghái le dicen el paraíso de las compras.
Una de las terminales internacionales más importantes de China es el aeropuerto de Hongqiao, que queda a 12 kilómetros del centro de la ciudad. Tardas unos 40 minutos en taxi para llegar al centro.
Lo que no te podés perder
- Recorrer la calle Nanjing, centro de la vida cultural y comercial: no puedes dejar de ir al teatro, entrar algún shopping y comer en sus típicos restaurantes. De día y de noche, esta calle ofrece entretenimiento asegurado.
- Recorrer el Malecón de Shanghái, sobre la calle Waitan.
- Si te interesa la importantísima tradición histórica China, no puedes dejar de visitar varios templos dedicados a deidades orientales con su atractiva arquitectura y misticismo. Por ejemplo: el templo del Buda de Jade o Yufo Si, el templo de los Dioses de la Ciudad o Cheng Huang Miao.
- Conocer el jardín de las Nubes Púrpuras o QuiXia Pu, un espacio verde desarrollado por paisajistas que te impresionará.
- A 64 kilómetros al oeste de la capital, el Lago Dingshan, es increíble y tiene playas que marcan el límite con la provincia de Zhenjiang.
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